VENIALBO

Venialbo desde el aire Os presentamos Venialbo, un pueblo con importantes raíces, de tierras ásperas que le dan al paisaje ondulado una imagen multicolor y cambiante con el paso de las estaciones. El río Talanda, alma de la tierra, cruza la villa regando huertas y prados situados en sus orillas, siendo el eje central de la villa dividiéndola en dos con su curso serpenteante y silencioso. Parajes con historia, vecinos llenos de hospitalidad, bodegas abiertas de par en par…

Te impulsaremos a mirar de otra manera esas tierras labradas de cereal con sudor y esmero y que protagonizan las vistas desde cualquier punto del pueblo, mezcladas con grandes extensiones de viñedo, origen de los exquisitos vinos de fuerza que tanta fama nos dan.

Te presentaremos paisajes olvidados, que no han perdido su encanto natural, te invitaremos a conocerlos y disfrutar de sus rincones mágicos, y descubrir sensaciones que marcan aún hoy su carácter rural.

Te citaremos una a una nuestras fiestas y tradiciones ancestrales, otro rasgo característico de Venialbo.

También te animaremos a degustar esos ricos caldos de la uva que se cuidan con esmero en las bodegas Te llevaremos a recorrer sus calles, a visitar la iglesia, a bajar a las bodegas del teso, a pasear por la calle tajada con sus bellas casas de piedra y ladrillo, a beber agua de los caños, pozas y manantiales, a correr por sus verdes praderas, en definitiva, te invitaremos a disfrutar de todas las oportunidades que nos brinda un pueblo como el nuestro, que aunque no lo creas, son muchas.

Y estamos seguros de que después de haber navegado un poco por este "espacio", te atreverás a descubrir y conocer un poco más Venialbo y a sentirte un poco más cerca y más dueño de estas tierras.

¡Bienvenidos a Venialbo!

VENIALBO, HISTORIA Y MONUMENTOS

Asentado en el corazón de la Tierra del Vino, se encuentra la que fuera un día "gran Villa de Venialbo". De ella dijo Gómez Carabias en 1884, que era "uno de los sitios más deliciosos y pintorescos del partido de Toro".

Venialbo es pueblo que se asienta dentro del corazón del valle que forman las laderas con vertiente al Talanda. Tiene una superficie de 4.188 Hectáreas y su altura sobre el Mediterráneo es de 705 metros.

Puede decirse que el relieve de Venialbo está condicionado por la línea que dibuja el curso del río Talanda, destacando La Centinela con 767 metros de altitud, el Monte Coto con 790 metros, la Lucera, con 772 metros por cuya cara Norte pasa la raya divisoria del término lindando con Toro y más hacia el Norte, la mayor altura en todo el relieve, Peñatajada, con 803 metros, a su vez caracterizado por su forma, ya que tiene en su cima una gran piedra.

Fuente los Caños Dentro de la sequedad general del terreno, Venialbo es rico en fuentes acuíferas, motivo por el cual aparecen en su paisaje zonas caracterizadas por una gran frescura y vegetación. De entre sus fuentes, podemos destacar "los Caños", situada en el centro del pueblo, construida en piedra y ladrillo en el año 1888 y que destaca por sus dos caudalosos chorros de fresca agua y sus pilones de retención antiguamente utilizados como abrevadero de los animales.

Circundan su término municipal los de Sanzoles, El Piñero, San Miguel de la Rivera, El Pego, Vadefinjas y Toro- con este en la mayoría de sus lindes -. Y entre las dehesas lo hacen las de Vademimbre, Hondajo, Aldeanueva y Peñalba.

De su clima, en rasgos generales podríamos encuadrarlo dentro del típico clima zamorano continental, con unas temperaturas mínimas y máximas muy acusadas tanto en verano como en invierno respectivamente. Por lo que a las precipitaciones se refiere son en general bastante escasas, siendo las estaciones de Otoño y Primavera, las principales épocas del año en las que el suelo se refresca de la aridez del verano y de la cruda rigidez de su Invierno.

Venialbo viene recogido en el macrodiccionario Espasa-Calpe en 1929 y en dicha reseña llama venialberos a los naturales de este pueblo.

Respecto a la población, cabe destacar que a comienzos del siglo pasado, Venialbo contaba con unos 1700 habitantes. Pasado el año 20, y hasta los 50 comienza a subir la población, sobre todo en las dos últimas décadas citadas. Es a partir de este momento cuando el fenómeno migratorio entra en el panorama social de nuestros pueblos. En la actualidad la localidad cuenta con 495 vecinos según el censo de enero de 2011.

Paisaje vitivinícola típico de Venialbo La economía antiguamente se basaba en el cultivo de las tierras, principalmente cultivo de cereal de secano y viñedo. En la actualidad, aunque éste sector sigue teniendo gran importancia, muchos de sus habitantes trabajan en otros sectores.

En sus laderas y solanas se han criado los viñedos productores de los frutos más sabrosos de la comarca vitícola, conservados después en el fondo de sus frescas bodegas, mirando siempre al Talanda y hacia el Norte.

La importancia del viñedo en el campo de Venialbo, es y sobre todo ha sido determinante a lo largo de la historia de sus gentes, ocupando un lugar privilegiado, y contribuyendo al sostenimiento de las economías familiares.

Es la variedad de Tinto la que caracteriza el vino de la zona, y otras variedades típicas de las viñas de Venialbo, son albillo, calagraño, cañarroyo, colgadura, malvasía, moscatel, jerez, negro, tinta Madrid y verdejo principalmente.

El llamado Teso de las Bodegas es el más claro exponente de la importancia que la bodega tuvo y tiene en la vida de los venialberos. Es esta zona bajo su terráqueo cascarón se encuentra un auténtico laberinto de galerías, que llegan hasta la superposición de dos o más de estas bodegas en un mismo centro.

También cabe destacar, aunque en la actualidad menos, la ganadería existente en la zona propiciada por la extensa pradera que suministra de pastos la mayor parte del año a las reses.

Alamedas El paisaje de la zona, viene marcado en gran medida por la tierra, cultivos de cereal ásperos, viñedos, huertas, prados, y arboledas, que aunque cada vez en menor proporción, aportan al pueblo un paisaje muy peculiar y diferente al resto de los pueblos de la zona.

En dicho término encontramos grandes extensiones dedicadas a pinar, como el Pinar de Toro, de aproximadamente 11 Km.

También podemos destacar el Monte Coto, propiedad del Ayuntamiento, poblado de encinas, cuya vega se labra en comunidad entre los vecinos, uniéndose este en un punto con el pinar de El Pego. Este monte tiene también una fuerte riqueza en su explotación de la madera y de la bellota.

Tiene unos terrenos ubicados a ambos lados del curso del arroyo Talanda, dedicados a pastos comunales, también propiedad del municipio y de aprovechamiento para la ganadería del pueblo. Éste tiene una extensión de 13 o 14 Km. aproximadamente.

Podemos destacar, dentro de las artes desarrolladas por las gentes de Venialbo, la cerámica. Esta, según nos dice Herminio Ramos en su libro "Cerámica Popular de Zamora", es por sus características muy similar a la aún realizada en El Perdigón. Este pueblo forma junto con Toro y con El Perdigón, el único triángulo de pueblos que hasta 1975 supo mantener una actividad artesanal como es la cerámica, plenamente viva.

En Venialbo sólo quedan los restos de uno de los hornos que se construyeron para este fin "artístico". Está situado en un terreno de eras. Nunca existieron en este pueblo hornos comunales. Es una excavación aprovechando el desnivel del terreno y cuya boca del hogar se abre hacia el Norte, hacia el Talanda. La excavación tiene unos cuatro metros de diámetro y está hecha en arenisca. Su interior está forrado de adobes como material refractario y cubiertos de una capa de barro, llegando todo a apenas un metro de espesor. Hacia la ladera está abierta una zanja en cuyo fondo está la pared del horno y la boca de la caldera. Formando el techo del hogar se levantan unos arcos de ladrillo que forman a su vez el fondo del cuerpo del horno y que atravesado por las toberas, va a facilitar el paso del fuego y el calor para realizar la operación de cocción.

El último artesano que tuvo Venialbo fue Apolinar, hombre que contó siempre con libertad de trabajo, de comercio, de mercado y de manejo del barro. El, aportó a sus gentes formas y vasijas, sin que nadie hubiese marcado la línea de su obra y de su trabajo artesano y artístico.

Venialbo es y ha sido siempre un pueblo inquieto, un pueblo con halo de artistas, y así lo ha demostrado, lo sigue y seguirá demostrando en las distintas manifestaciones del mundo de la creación artística.

Prueba de ello, podríamos mencionar como ejemplo la Compañía de Aficionados Comediantes, que recorría, en los meses de menor actividad campesina, los pueblos de la Tierra del Vino, llegando incluso a pueblos de Sayago. La “Compañía de Venialbo”, como se la conocía por los alrededores, fue un libro abierto a la inquietud del arte y al mundo de la literatura popular y llevó en las noches frías del invierno zamorano, a los pueblos de la zona, un aliento perdido de contacto social de gentes diferentes y de relación intelectual , en definitiva , todo un oasis de cultura popular.

Historia

Definir el origen de las cosas, siempre se antoja una labor complicada. Esta tarea se hace aún más compleja, cuando se trata de definir en qué momento un asentamiento humano conforma ya lo que en nuestros días es el pueblo de Venialbo.

Podemos resumir que en los terrenos donde hoy está enclavado Venialbo echaron raíces, formando pequeñas aldeas, los vetones, allá por el 600 a. de C.

En el año 200 a. de C., el territorio que hoy comprende la provincia de Zamora quedó comprendido dentro del área de ulterior de España, siendo gobernada por cónsules romanos. Con Adriano, -hacia el año 58 de nuestra era-, el actual termino de Venialbo pertenecía a la provincia de Lusitania.

Más tarde llegarían hasta aquí los árabes en sus primeras aceifas, convirtiéndose después en camino obligado para sus correrías.

Las primeras referencias claras que tenemos, por medio de documentos escritos, nos han llegado a través de pergaminos archivados en su mayoría en el Archivo Catedralicio Provincial. En la mayoría de estos documentos en los que se menciona el nombre de Venialbo se tratan temas religiosos o relacionados con la parroquia.

Venialbo, consta como la segunda población de toda la antigua provincia de Zamora en recibir Fuero. El primer pueblo en conseguir este privilegio fue El Valle en 1094, el segundo Venialbo, entre 1220 y 1230. Este hecho va a constituir sin duda las primeras piedras de la instalación del feudalismo en tierras zamoranas.

Tan sólo Venialbo entre las villas que suscribieron el censo para comprarse, iba a superar, en Zamora, la difícil prueba que supuso el endeudamiento para todas ellas, como se ha ido viendo. Consta en documentación el apremio que le hace el Rey Felipe II bajo amenaza de embargo, para el pago sin demora del impuesto y del importe de tasación de la villa: "Vos mandamos que en recibiendo ésta, vaya a dicha villa y que luego os den y entreguen los maravedíes que importa la exención o libertad" y que si "...dentro de los tres días no les diesen y pagasen, haréis en los propios y rentas de dicha villa, todas ejecuciones, provisiones y remates de bienes que fuesen necesarias,....hasta tanto hallan pagado los dichos maravedíes...." "....sólo cumplido esto y cuándo los hubiéredes enviado a la Corte como dicho es ...daréis en mi nombre a la dicha villa la jurisdicción civil y criminal..... y quitareis las Varas de la Justicia que están expuestas en Don García de Alvarado,.....(señor que tiene en propiedad provisional la villa de Venialbo)."

El puente sobre el arroyo Talanda.
Puente sobre el arroyo Talanda Puede afirmarse sin caer en exageraciones que el eje de estas tierras, de su relieve y de su vida, está formado por el arroyo Talanda, alma de la tierra.
Sus riberas están salpicadas por todo tipo de vegetación; árboles frutales, frondosas alamedas, lo que en otro tiempo fueron vigorosas negrilleras, así como encinas –frecuentes por todo el término -, y pinos, también abundantes.
Actualmente el paso del Talanda, es salvado por un puente de piedra arenisca, de no buena calidad, cuya construcción data de finales del siglo XIX. Es de técnica sencilla, con arcos de medio punto y de ojos amplios.
La iglesia
Iglesia de Venialbo Es el edificio más significativo y antiguo del pueblo y su construcción ha sido, para Venialbo, el resultado del esfuerzo efectuado por sus vecinos durante siglos. Así, nos encontramos en sus rincones, con diferentes estilos arquitectónicos, influyentes por cada época así como de las necesidades y sensibilidad de las gentes de Venialbo a lo largo de la historia.
Aunque parte de su construcción corresponde a lo que fue una iglesia románica del siglo XII, - fachada sur -, la mayor parte del templo que hoy se conserva data del siglo XV, - como es el caso de la capilla mayor, pieza gótica construida por el insigne arquitecto Rodrigo Gil de Ontañón, aunque él no participase directamente en la fábrica de la misma, y que se conserva inexplicablemente en su parte menos bella.
Destacan en esta iglesia, el relicario construido por Juan de Villafaña en 1535, la torre de ladrillo rojo construida en el siglo XVIII con pocos fondos económicos, y sobre todo el retablo Mayor, dedicado a la Virgen de la Asunción, tallado por Hernando Palla en el siglo XVI.
Frente a la puerta principal de la iglesia, como si se tratara de guardianes de la misma, podemos ver hoy los vestigios, todavía bellos, de lo que fueron unos impresionantes negrillos, también conocidos como olmos, sobre cuya antigüedad no se ponen de acuerdo en fijar ni los más viejos del lugar, y que constituyen monumentos vivientes.
La ermita
Ermita de la Veracruz de Venialbo Se llama de la Veracruz y se encuentra a las afueras del pueblo. Fue construida con motivo de que en dicho lugar se encontraba enclavado el cementerio municipal y aquí era donde se realizaban los ritos dedicados a este objeto. Sería a partir de 1902, con la construcción del nuevo cementerio fuera del pueblo cuando esta ermita viera disminuida su actividad, dedicándola para uso de su cofradía hasta la actualidad.
Examinando su fábrica hallaremos un presbítero poligonal más alto que el resto del edificio y cubierto por un tejado en forma de chata pirámide. La nave más baja lleva una cubierta a doble vertiente. Lo más atractivo es la fachada, que a pesar de su modestia posee cierta arrogancia. En el cuerpo inferior se halla la puerta adintelada abierta entre dos grandes ventanales por los cuales podemos dirigir nuestras oraciones. Hoy esos huecos laterales se protegen con fuertes rejas y resulta dificultoso admirar cómodamente el interior del santuario. Por encima existe una pequeña espadaña trabajada con ladrillo. Dentro todas las atenciones se concentran en el retablo, estructura postbarrroca ideada para ensalzar la escultura del Santo Cristo de la que es titular.

FIESTAS Y TRADICIONES

Hay en este pueblo una gran riqueza de costumbres y tradiciones, de las cuales, unas han sobrevivido y persisten aún hoy en la actualidad, otras se perdieron en el tiempo y otras, afortunadamente, después de haberse perdido fueron rescatadas, para hoy poder disfrutar de ellas como disfrutaron en siglos pasados los habitantes de Venialbo.

A continuación vamos a presentaros estas fiestas y tradiciones mes a mes:

UN AÑO EN VENIALBO, COLMADO DE FIESTAS Y TRADICIONES ENERO
Cabalgata de Reyes Empezamos el mes con los últimos coletazos de la Navidad, organizando la Cabalgata de Reyes. No importa tanto el recorrido de la misma, sino lo entrañable que llega a ser, entregando los regalos a niños y mayores y con pequeñas actuaciones a cargo de jóvenes y niños del pueblo, que hacen que esa tarde-noche sea muy especial.
FEBRERO – Día 2. Fiesta de las Candelas.
Los quintos celebran esta fiesta muy emotiva y bonita. Antiguamente eran los mozos que entraban en quinta para ir a la mili. Más tarde se unieron las quintas y actualmente lo celebran chicos y chicas al cumplir la mayoría de edad.
El sábado por la mañana se va al monte “de caza” y al mediodía se disfruta de una buena comida en compañía de familiares y vecinos del pueblo.
El domingo por la mañana, después de recorrer el pueblo en “la serenata” (grupo de quintos y demás jóvenes acompañados por una banda de música que va tocando piezas por las casas del pueblo), Misa solemne donde sale en procesión la Virgen de las Candelas y por la tarde “las coplas al gallo” por aquellos-as valientes que se atreven a contar sus correrías a lomos de un caballo. Los dos días suele haber verbenas.
FEBRERO - Día 5 – Las Águedas
La cofradía de las Aguedas es centenaria y está compuesta íntegramente por mujeres a excepción de los maridos de las mayordomas que les acompañan el año que hacen la función. La víspera día 4 se celebran los santos oficios por la tarde y al salir se disfruta de un "refresco" a cargo de las dos mayordomas. El día 5 Santa Misa,engalanadas con los mejores trajes regionales para sacar en procesión a Santa Águeda; al final se hace el "cambio de varas" y toman el cargo otras dos cofradas. Se repite "refresco" dado por las cofradas que toman la vara y por la tarde después de pedir "La miaja" se va al Rosario. Al finalizar otra vez de "refresco".
Los carnavales
Carnaval Suelen celebrarse en este mes, aunque algún año haya coincidido en marzo. Siempre hubo tradición de carnaval en el pueblo y se celebraba el "ntierro de la sardina" Como todas las cosas al haber menos gente en el pueblo tiene sus altibajos, aunque se está intentando que vuelva a ser un poco lo que era.

MARZO.- Día 21
Comenzamos este mes con la fiesta de nuestro patrón San Benito que coincide con el inicio de la primavera. Hace muchos años sólo lo celebraban la corporación municipal y algunos invitados, pero con Félix Hernando, el primer alcalde de la democracia, pasó a ser una fiesta celebrada por todo el pueblo, comenzando con una Misa en honor al patrón y a continuación en el salón se disfruta de un “gran refresco” popular. También es habitual haber baile.
SEMANA SANTA - Fiesta variable entre marzo y abril
Domingo de Ramos Comienza con el domingo anterior al domingo de Ramos con la "subasta del Cristo de la Veracruz" a la salida de la misa y en la puerta de la iglesia. La persona que mas puje será la encargada de sacar y meter el Cristo en la iglesia y la ermita durante las procesiones. El dinero pasa a la cofradía del Cristo de la Veracruz encargada del cuidado y mantenimiento de la ermita.

Domingo de Ramos. Se hace la procesión llevando palmas de laurel que han sido bendecidos.

Jueves Santo Jueves Santo. Misa Solemne por la tarde, después de la procesión. Salen de la iglesia los Pasos de la Dolorosa y el Cristo de la Penitencia acompañados de sus cofrades, y se encaminan a la ermita donde recogen al Cristo de la Veracruz que también acompañado de sus cofrades regresan a la iglesia.


Viernes Santo. Por la mañana los Santos Oficios y sobre las 10 de la noche “La Carrera”, procesión muy querida y seguida por todo el pueblo donde desfilan los pasos de La Dolorosa , el Cristo de la Veracruz y el Cristo de la Penitencia, haciendo un largo recorrido. Al regreso en la iglesia se canta La Salve a la Virgen, y a la salida se reza por los difuntos de las cofradías.

COFRADÍA DE LA VIRGEN DE LOS DOLORES. Unas 60 mujeres. Visten de luto (obligatorio) y mantilla (voluntario). Portan escapulario y farol. Imagen (Virgen de los Dolores en andas)

COFRADÍA DEL CRISTO DE LA VERACRUZ. Alrededor de 10 cofrades, hombres y mujeres. Portan vara y medalla. Imagen (Cristo en la Cruz)

COFRADÍA DEL CRISTO DE LA PENITENCIA. Unos 40 cofrades, hombres y mujeres. Visten túnica morada con capucha caída el Jueves y calada hasta los ojos el Viernes. Llevan cruz de madera .Imagen (Cristo crucificado en andas).

Domingo de Resurrección Domingo de Resurrección. Antes de la Santa Misa se hace la procesión del Encuentro. Por la tarde la tradición manda "ir a merendar al monte" con el típico hornazo (bollo de pan dulce con sabor anisado), merienda que se repite el lunes siguiente y el domingo de Pasquilla.


MAYO.- Día 1
Puesta del Mayo Fiesta de quintos con la puesta del Mayo una de las tradiciones más arraigadas en muchos de los pueblos, de Castilla y de toda la Península. El día 1 de Mayo, en Venialbo, es el día en que los Quintos de la localidad, - varones y mujeres que dejan atrás la adolescencia para ser ya adultos -, celebran su fiesta. La noche de la víspera, mientras los quintos cenan, el resto de los vecinos esconden la "viga", antiguamente con un carro antíguo de madera. Después los quintos recataban la viga, y comenzaban a elevarla y plantarla, y entonces será el mayo de ese año. También es tradición ese día que los quintos hagan la "enramada", van por la casa de las mozas y le dejan a la puerta unas ramas de pino. Por la noche hay baile organizado por los quintos.
MAYO. Día 15. San Isidro
San Isidro Nueve días antes se celebran las novenas con bonitos cánticos por parte de los cofrades. También en esta cofradía, hasta el momento sólo de hombres, hacen la función dos cofrades y toman la vara otros dos, celebrando los tradicionales refrescos. En realidad el ritual es prácticamente el mismo para todas las cofradías que ya se explicaba en Sta. Águeda, En la Misa el día 15 se saca en precesión a San Isidro y se bendicen los campos.
JUNIO.- Día 13. San Antonio
San Antonio Cofradía que se fundó el 1 de noviembre de 1837 en la sacristía de la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Venialbo.
El día de Pentecostés se celebra el Cabildo de San Antonio. Todos los cofrades se reúnen después de la misa del domingo para tratar temas de la cofradía. El día 5 de junio de cada año dan comienzo “las novenas” dedicadas a San Antonio en las que los cofrades cantan los cánticos al Santo y celebran su fiesta con refrescos y comida por parte de los mayordomos. En la procesión San Antonio suele ser llevado por alguna de las calles donde viven los mayordomos.
Corpus Christi
Corpus Cristi En este día sale el Santísimo bajo Palio en una procesión alrededor de la iglesia y se bendice a los niños que hayan nacido ese año y que estarán colocados en un altar preparado por las madres, haciendo las delicias de todos los que les están viendo.
Este mes también está dedicado al Corazón de Jesús, el cual tiene cofradía compuesta de mujeres.
JULIO.- Día 16.
Aunque ya lleva unos años que no se hace, este día salía la Virgen del Carmen en procesión y se le ponía tomillo por las calles y se adornaban con vistosas colchas
AGOSTO
Dicen nuestros mayores que en sus tiempos la fiesta grande de Venialbo era la mejor de la comarca y la gente de los pueblos vecinos se acercaban como si fueran las fiestas de la capital. Nosotros creemos que siguen siendo las mejores y es que las fiestas de Ntra. Señora de la Asunción y San Roque siguen llamando a mucha gente. Por sus verbenas, por el ambiente de las bodegas, por la misa castellana, por los toros con el encierro, corrida y desenjaule, y sobre todo por el ambiente de alegría y recibimiento que se respira.
OCTUBRE
Fiesta de la vendimia. De reciente creación, se celebra alrededor de la fiesta del Pilar. Lo tradicional es la comida de las típicas patatas de vendimia (patatas trituradas o como decimos en Venialbo “espachurradas “con trozos de bacalao y aliñadas con ajo y pimentón), la pisada de la uva y algún espectáculo que se sume.
DICIEMBRE
Baile del Niño Acabamos el año con la fiesta de la Navidad, donde aparte de los días típicos celebramos con especial cariño el 27 de diciembre, día de San Juan Evangelista. En este día se baila nuestro baile tradicional llamado el "Baile del Niño" donde un grupo de danzantes bailan desde la iglesia a la ermita y viceversa, sin darle la espalda al Niño, por lo que se baila hacia atrás y al llegar a las puertas de la iglesia se hará el Floreo donde la pareja principal irá sacando a las demás para hacerle la reverencia al Niño Jesús. En este día se lucen también los trajes regionales de aquellas personas que lo quieren lucir porque francamente los hay preciosos.
Iglesia y Puente de Venialbo
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